"Nació hace
once años en la selva Lacandona y desde entonces ha vivido, bebido,
comido y dormido al lado nuestro, los indígenas chiapanecos; Marcos, al
igual que todos los miembros del CCRI, no sabe nada y no es nada, Marcos
es solo un representante más, al igual que el CCRI, de los indígenas y
del pueblo chiapaneco".
Mayor Ana María |
![Sub_Marcos[1].gif (76539 bytes)](Sub_Marcos1_small.gif)
"Cuando amaine la tormenta,
cuando lluvia y fuego dejen en paz otra vez la tierra, el mundo ya no será
el mundo, sino algo mejor."
SubCom. Marcos.
|
"Hoy aprendimos que vamos a ganar."
"Sobre el apelativo de insurgentas contaré algo.
La anécdota puede ser ubicada en cualquier tiempo y lugar de esa ignorada
cotidianeidad de la vida de montaña.
Me encontraba dirigiendo un entrenamiento militar. Entre ejercicio y ejercicio táctico,
la columna guerrillera trotaba al ritmo de consignas más o menos evidentes: yo
gritaba, por ejemplo, "¿Quién vive?", y la tropa respondía
al unísono "¡La Patria!" Así se hacía y se hace. Una de las
consignas de marcha de combate es cuando el mando pregunta: "¿Qué
somos?", y todos responden "¡Insurgentes!"
Ese día que ahora les narro, la mitad de la columna estaba formada por mujeres,
cuando grité "¿Qué somos?", y entonces sí, nítidamente, pude
escuchar que, mientras los varones respondían "¡Insurgentes!", las
mujeres remontaban la voz de los hombres e imponían su grito de "¡Insurgentas!"
Me quedé en silencio. Di la orden de romper filas a los varones. Ya con sólo
mujeres al frente repetí: "¿Qué somos?" Ellas respondieron, ya sin
interferencia alguna, fuerte y firme, "¡Insurgentas!" Las quedé
mirando desconcertado y noté una sonrisa leve en sus rostros. Volví al "¿Qué
somos?" y repitieron "¡Insurgentas!" Encendí la pipa y fumé
despacio, viendo hacia ninguna parte.
Llamé a todos a formación y les dije, palabras más, palabras menos: "Hoy
aprendimos que vamos a ganar. ¿Alguna pregunta?" Silencio. Con voz fuerte
ordené: "¡Atención insurgentes... -voltee a mirar a las compañeras y
agregué:- e insurgentas! ¡Romper filas, ya!" El sonido de las botas fue,
ese sí, homogéneo. Menos mal, mascullé para mis adentros. Se fueron a la
intendencia todos... y todas. Yo me quedé fumando, viendo cómo la tarde,
femenina como es, se vestía de mar y lila, de insurgenta."
¡Insurgentas! (La Mar en marzo)
Carta 6. e.
Si querés leer más: http://www.ezln.org |