Consejo: No se gasten en pedir a los demás que lean Asimov. Es algo que nace de uno.
Que los demás se jodan si se lo pierden. Eso sí, a los padres responsables de la
cofradía se les recomienda lo siguiente: Nunca es demasiado el rigor a la hora de obligar
a un hijo a leer la trilogía primigenia de la Fundación. Inclusive, el tiempo
estadísticamente demandado para la lectura de los tres libros raramente llega a superar
el máximo periodo que el cuerpo de un adolescente puede sobrevivir sin alimento alguno.
No sé si nos entendemos...